Con el inicio de la brotación, el olivo despierta y define gran parte de lo que será su cosecha. En esta fase, el objetivo es activar el crecimiento vegetativo y preparar una floración abundante y equilibrada.
Objetivos principales:
- Estimular la emisión de brotes nuevos y vigorosos.
- Favorecer la formación de flores perfectas y un cuajado uniforme.
- Reforzar la resistencia natural frente al repilo y otras enfermedades.
- Mantener un equilibrio nutricional óptimo tras el reposo invernal.
Resultado esperado:
Un olivar vigoroso y bien estructurado, con una floración densa, sana y lista para transformar su energía en fruto.