En esta etapa, el fruto alcanza su máximo desarrollo y comienza la acumulación de aceite. Es el momento de favorecer el engorde y la calidad del fruto, asegurando una cosecha equilibrada y de alto rendimiento.
Objetivos principales:
- Incrementar el rendimiento graso y la calidad del aceite obtenido.
- Favorecer el engorde del fruto, mejorando tamaño y peso.
- Prevenir enfermedades fúngicas que puedan afectar al fruto maduro.
Resultado esperado:
Una aceituna grande, sana y con alto contenido en aceite, que garantiza una recolección rentable y un aceite de máxima calidad.